lunes, 25 de mayo de 2015

UN PASEO POR LISBOA

Tenía dieciocho años cuando conocí París. Todavía recuerdo la euforia con la que regresé de aquel viaje y esa sensación de haber visitado la ciudad más encantadora del mundo. Nada podía superar aquello. Perderte por sus calles y descubrir barrios como Montmartre o Montparnasse, observar sus incontables edificios abuhardillados, disfrutar de un buen café mientras suena La vie en rose de fondo o pasear a orillas del Sena con la torre Eiffel como testigo. 

Y de pronto, un fotograma de ‘Al final de la escapada’, con Jean-Paul Belmondo y Jean Seberg, recorre tu mente, y sientes cómo los pelos se te ponen de punta con sólo imaginar que décadas atrás aquellas avenidas fueron transitadas por auténticos genios, entre ellos Fitzgerald, Picasso, Henry Miller y hasta el mismísimo Hemingway. Y fantaseas con la idea de colarte en alguna de aquellas tertulias celebradas en el París de los años veinte en las que, con copa y puro en mano, hablaban de lo humano y lo divino. Y un suspiro se te escapa al darte cuenta de que no eres el protagonista de una película de Woody Allen.


Así, reservé para la capital francesa un sitio de honor en mi corazón. París me conquistó y yo le juré amor eterno.


“Si tienes la suerte de haber vivido en París cuando joven, luego París te acompañará vayas donde vayas, todo el resto de tu vida, ya que París es una fiesta que nos sigue.”

París era una fiesta – Ernest Hemingway


Pero yo era joven e inexperta. Los años han pasado, y aunque todavía recuerdo con cariño a aquel novio del instituto, un día, sin más, conocí a otra persona que me pareció mucho más fascinante y me aportaba cosas nuevas, hasta entonces desconocidas para mí. París, lo siento mucho, pero lo nuestro no puede ser. Estaré encantada de volver de vez en cuando a tomarme un café contigo mientras recordamos viejos tiempos, pero mi corazón ya no te pertenece. Ahora bebe los vientos por Lisboa, esa ciudad que, como dice el fado, huele a flores y a mar.

Julio de 2014. El verano ya había sido inaugurado hacía varias semanas y yo todavía no tenía mucha idea de cuál sería el sitio elegido para pasar unos días de vacaciones. Barajando destinos, recordé lo mucho que me llamaron la atención los planos de Lisboa mostrados en ‘El tiempo entre costuras’, esa serie a la que media España estuvo enganchada meses atrás. Tiempo no tenía demasiado, así que tampoco le di muchas vueltas a la idea. En poco más de media hora había comprado los billetes de avión y tenía reservada una habitación de hotel en pleno Barrio Alto. Pues a Lisboa que nos vamos.

Nada más poner un pie en ese suelo adoquinado algo resbaladizo que tanto caracteriza sus calles, lo que más llamó mi atención fue el aire decadente casi mágico que desprende la ciudad. Sin duda, éste es un buen lugar para los amantes de lo vintage, y es que viajar a Lisboa es como viajar en el tiempo. Sus edificios antiguos, sus calles estrechas y empinadas y esos funiculares y tranvías que las recorren mientras son inmortalizados por cientos de turistas con sus cámaras de fotos, logran que olvides por un momento la arquitectura moderna, plagada de espectaculares rascacielos y autopistas infinitas.


Allí, vayas donde vayas, tus pasos siempre irán acompañados de banda sonora, porque son muchos los músicos que despliegan todo su arte en plena calle, acentuando ese característico ambiente bohemio que allí se respira. Y es justamente esto lo mejor de Lisboa, aquello que no puede sacarse en una foto. Su olor, su ambiente, su melodía y la sensación que esa mezcla te produce mientras estás allí, como si fueras un lisboeta más. Porque ese es otro de los atractivos con los que cuenta la capital portuguesa: es una ciudad familiar, acogedora y pequeña, y sin embargo, ideal para perderse.

Así que perdámonos un poco.

Uno de los emblemas de la ciudad, como ocurre en muchas otras, es su catedral, de estilo románico y comúnmente conocida como la Sé de Lisboa. Se encuentra en el barrio de Alfama, callejeando por el cual descubrirás el Castillo de San Jorge, situado en una colina coronando la ciudad y ofreciendo una de las mejores vistas de la misma.


La Baixa Pombalina es el barrio más céntrico y en él se encuentra el elevador de Santa Justa construido en 1902 y que une la Baixa con Chiado. Si decides vencer tu vértigo y subir sus 45 metros de altura, desde arriba obtendrás una buena panorámica de Lisboa, y podrás divisar plazas cercanas, como la de Restauradores o la de Rossio.


Una vez abajo y pisando tierra firme de nuevo, puedes continuar tu itinerario atravesando la Rua Augusta, la calle comercial por excelencia, para desembocar en la plaza de Comercio, la cual termina uniéndose con el Tajo.


A cinco kilómetros del centro histórico, en la desembocadura del río, se encuentra el barrio de Santa María de Belém, con su torre como emblema. Muy cerca de ésta encontramos el Monasterio de los Jerónimos y el Monumento de los Descubrimientos.


El puente 25 de abril, llamado así en honor a la Revolución de los Claveles de 1974, fue construido en los años 60 y contrasta con ese toque añejo que caracteriza al resto de la ciudad. Es el puente colgante más largo de Europa, y sus mejores vistas se obtienen desde el Cristo Rei, situado en Almada e inspirado en el de Río de Janeiro.


Y después de un intenso día de turismo, el mejor plan para la última hora de la tarde es pasear por Chiado, el barrio más bohemio y alternativo, con parada obligada en el Café a Brasileira, inaugurado en 1905. Éste fue punto de encuentro de los poetas de la época, con Fernando Pessoa entre ellos.

Éstos son sólo algunos lugares de referencia, porque Lisboa es mucho más. Lo mejor es conocer sus rincones sin un mapa en la mano. Piérdete y descubre la ciudad a tu ritmo, y te aseguro que cuando lo hagas te preguntarás: “Lisboa ¿Cómo he podido vivir tantos años sin conocerte?”.


¿Habéis visitado la ciudad? ¿Cuál otra os ha enamorado tanto como a mí Lisboa?


20 comentarios:

  1. Qué pasada de ciudad, después de ver este post no puedo tener más ganas de ir allí! Me encanta el estilo bohemio que nos transmites y las sensaciones parecen estar a flor de piel tal y como las cuentas, el colorido es muy característico y las calles y todo aisss me encanta! Un besazo desde
    http://lilbourne.blogspot.com.es/

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  2. Se ve precioso, me encantaria ir. Un beso

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  3. Pero me encanta....tomo nota de los sitios que no he visto! Qué bonito todo!!!!!! Me encanta!!!!!! Con lo bonito que es iajar, verdad? Gracias por este magnifico post, te espero en mi ultima entrada, http://blancaancosta.blogs.elle.es/2015/05/26/valorando-la-vida-y-6raciesxavi/, en las que a través de unos vídeos halamos de lecciones de vida y homenajeo a Xavi! Un abrazo!

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  4. Precioso post, me ha gustado mucho tanto el texto como las fotos!

    Besos,

    http://theartofpaloma.com/

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  5. Tengo muchas ganas de visitar Lisboa. Precioso post.
    Mis perlas de moda

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  6. Hola!! me he pasado varias veces por el blog porque me gustó mucho desde que lo descubrí con la entrada anterior, la de la boda y me gustó mucho tu forma de escribir, por eso te seguí; ahora te agradezco que también tú hayas decidido seguir mi blog.Cuando empecé a leer me recordaste mucho a mí y a la idea que tengo de París, lo tengo en un pedestal, esa es la verdad pero es que no he conocido un sitio más bonito. Después he visto que ahora es Lisboa quien ocupa tu corazón y aunque ya he estado en Lisboa( sólo una vez) creo que voy a tener que volver porque desde luego no la vi con buenos ojos. Esas carreteras abombadas y llenas de grietas, esas aceras donde faltaban adoquines y esa dejadez en la limpieza de fachadas...me dejó un poco impactada. Lo dicho, creo que tengo que volver y mirarla con otros ojos más bohemios porque tu descripción me ha gustado mucho más que lo que yo vi. Bss:)

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  7. Qué fotos tan bonitas!! un post maravilloso!! llevo mucho tiempo con ganas de visitar Lisboa, ojalá no pase de este año! tu post ha sido muy inspirador!
    un besito y gracias por compartir!

    100% natural & homemade cosmetics => sano sanisimo

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  8. Me encanta el post, las fotos son preciosisimas!
    Besos
    http://elsentirdelamoda.blogspot.com

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  9. Hola guapa..te acabo de leer en el blog gracias por seguirme ya me tienes por aquí de seguidora,Lisboa una ciudad con encanto...ya he estado varias veces.
    Un beso y estamos en contacto!!

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  10. Hola guapa!
    Si vuelves por allí, pásate por la "Pastelaría Suiça", en la Plaza del Rossio. Hacen unos pastelitos riquísimos! ;)
    Besotes

    www.mybeautrip.com

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  11. Muchas gracias por pasarte por mi blog...

    La verdad que nunca estuve en Lisboa pero está en mi lista de ciudades que tengo que visitar. Un gran post. Me gusta tu blog así que me quedo como seguidora. un besazo :)

    chicasaltasalamoda.blogspot.com

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  12. ¡Que bonito post!
    escribes super bien, enhorabuena.
    Un beso,
    Emma
    www.emmalovesfashion.com

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  13. Que fotos mas bonitas ,tengo unas ganas locas de conocer Lisboa ,besos.
    http://www.fashionismylifebyestefania.com

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  14. Lisboa es una preciosidad.
    Unas fotos muy bonitas, besos.

    http://www.trendythais.com/

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  15. Yo tengo mil ganas de visitar Lisboa

    http://www.caritrini.esy.es/

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  16. que recuerdos, Lisboa, es realmente encantadora, yo disfrute muchisimo tanto de día como de noche ;p

    www.lecoolbycarol.com

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  17. estuve este pasado verano y me enamoró, y eso que nunca me había llamado la atención!

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  18. ah y te has dejado la gastronomía, esos pasteis de Belem, mmmm!

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